La Chica del Tren
LA CHICA DEL TREN Invierno en Barcelona. Había podido solucionar algunos temas personales y, finalmente, quedé con un matrimonio de amigos míos de Madrid para ir a verlos. Hacía meses que habían tenido su primer hijo, y aún no lo conocía. Se trataba de un viaje rápido, iría el sábado y haría noche en Madrid para regresar el domingo. El plan era ir a comer con el grupo de amigos que ya nos conocíamos, y ponernos al día mientras estábamos con el bebé. Hacía un año que no los veía, y las sensaciones de la última vez me dejaron buen sabor de boca. Me apetecía volver a verlos. El sábado por la mañana me encaminé a la estación de Sants a coger el tren de las 08:55 a Madrid. Me había costado dormir esa noche de la emoción. Parecía un niño. Nuevamente me llegaron pensamientos positivos del viaje que justo acababa de empezar. Volver a Madrid era para mí el Bálsamo de Fierabrás. O como me gusta dec...